Gracias Padre, por tu Hijo Jesucristo y por tu Santa Palabra, que nos afirma la naturaleza divina de Jesús. Un Dios que de la eternidad vino al tiempo y que se hizo carne para habitar en medio de nosotros y darnos a conocer al Padre. Qué privilegio que te acercaste a nosotros, para liberarnos de la esclavitud del pecado, de la muerte y de la potestad de las tinieblas. Eres el Señor de todo, eres Santo y tienes toda autoridad para juzgar al mundo. La verdad central de mi fe es que tú Jesús, eres Dios en toda tu plenitud, por eso mereces toda mi adoración, amén.
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Lee la Palabra de Dios
“Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten”. Colosenses 1:15-17