En la Roca el orgullo se apaga, y la voz del Señor mi alma sana
“Este pueblo malo, que no quiere oír mis palabras, que anda en las imaginaciones de su corazón, y que va en pos de dioses ajenos para servirles, y para postrarse ante ellos, vendrá a ser como este cinto, que para ninguna cosa es bueno. Porque como el cinto se junta a los lomos del hombre, así hice juntar a mí toda la casa de Israel y toda la casa de Judá, dice Jehová, para que me fuesen por pueblo y por fama, por alabanza y por honra; pero no escucharon.” Jeremías 13:10-11
El orgullo del pueblo de Israel no apareció de la noche a la mañana; nació de una causa clara: la sordera espiritual. En el versículo 10, Dios da un dia...