Devocional de hoy

En comunión Dios trae consolación

sábado, 15 de agosto de 2026

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Oración

Señor Jesús, gracias porque sé que comprendes profundamente el sufrimiento humano. Gracias por dejarnos a tu Santo Espíritu como nuestro guía y protector en todo momento, para que, incluso en los días más difíciles, podamos acudir a Él para recibir tu consuelo y así poder ser canales de bendición al llevar el mismo consuelo a los demás. Amén.
02

Lee la Palabra de Dios

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.” 2 Corintios 1:3-4

Más devocionales

En comunión, el miedo se va y la paz de Dios me sostendrá

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah.” Salmo 46:1-3

El pasado lunes, mientras me preparaba para el trabajo, la tierra comenzó a moverse con fuerza. La alarma de sismo sonó y, en un instante, mi instinto c...

Disciplina y comunión: el entrenamiento de mi corazón

“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.” 1 Corintios 9:24-27

Como padre, he aprendido a apreciar la disciplina de una manera diferente: más que una carga, la veo como un entrenamiento vital. Por ejemplo, mi hijo h...

Con el Espíritu en comunión, mis sentidos cuido con devoción

“Cuando venía Moisés delante de Jehová para hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía; y saliendo, decía a los hijos de Israel lo que le era mandado. Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Moisés, veían que la piel de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios.” Éxodo 34:34-35

El pasaje de Éxodo nos revela que, aunque solo Moisés podía entrar a hablar directamente con Dios, el pueblo podía percibir un destello de Su gloria al ...