El buen pastor. Primera parte
2018-10-21

1. Oración inicial
Eres mi guia, mi pastor, mi Señor. Diste tu vida para que yo pudiera estar en tu redil, bajo tu protección me siento seguro, gracias por darme vida eterna por medio de Jesús. Amén

2. Lee la palabra de Dios
«Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.» Juan 10:11-16

3. Reflexiona
En hebreo, pastor es ro’eh-tzon רועה-צאן, que se compone de dos palabras: ro’eh רועה «pastor» y tzon צאן «ovejas». La primera palabra ro’eh viene de la raíz RAH רעה, que en la Biblia se relaciona con el compañerismo y el afecto.
Es decir, Jesús nos enseña con esta metáfora el cuidado que Dios da a sus creyentes, el amor incondicional con el que nos cuida y protege del mal, dispuesto a dar la vida por sus ovejas, como así hizo en la cruz; es una promesa que cubre nuestra necesidad espiritual más profunda y que el Señor declara contundentemente: “y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.”(Juan 10:28).
Esta promesa cubre nuestra salvación, nuestra provisión y nuestra seguridad o identidad en Jesús. El pastor nos dio en la cruz vida eterna, nos guía y alimenta como dice en Isaías 40:11 “Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.“ y nos da seguridad plena cuando nos dice que nadie nos arrebatará de su mano.
Con esta metáfora, Jesús nos habla de una realidad espiritual profunda, que necesitamos tomar y anunciar con profunda necesidad, simplemente si no vamos al Pastor de las ovejas, no tenemos vida eterna y somos presas del lobo (el mal). Como creyentes debemos tener absoluta confianza con base a su promesa de cuidado y seguridad de salvación. Pero si aún no conoces al buen pastor, si aún no haz escuchado su voz, estás a tiempo de ir a Él, tener vida eterna y ser pastoreado por el buen pastor.

4. Alaba a Dios

5. Comparte
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