Mi refugio
2023-01-08

1. Oración inicial
«Señor Jesús, sácame del pozo de la desesperación, endereza mis pasos; quiero experimentar las dulces mieles del perdón y del amor más grande con que solo tú me puedes amar. Eres mi único refugio seguro. Amén.»

2. Lee la palabra de Dios
“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová”. Salmos 40:1-3.

3. Reflexiona
Hay momentos en la vida en que nos encontramos en una especie de callejón sin salida, donde lo único que podemos ver es el resultado de las malas decisiones que tomamos. Nos sentimos acorralados por nuestros propios errores, aplastados por la culpa y sumergidos en un pozo profundo que nosotros mismos cavamos. ¿Quién nos diera refugio?
Lo cierto es que a veces tenemos que tocar fondo para darnos cuenta de lo miserables que somos y de lo mucho que necesitamos a Dios, entonces ocurre el milagro, clamamos a Dios con todo el corazón y Él nos escucha, nos saca de la hora más amarga, nos consuela y nos levanta de nuevo, no al mismo lugar donde estábamos antes de la caída, sino sobre una peña, esta peña es Jesucristo y su palabra, el cimiento firme que necesitamos para edificar nuestra vida.
Estar en Cristo es estar sumergido en Él, en su santidad, en su perdón, en su cercanía con el Dios de lo imposible, el Dios que no solo le da vida a nuestros huesos secos, sino que habita por medio de su Espíritu Santo en nuestro corazón enderezando nuestros pasos y haciéndonos nuevos.
Una vida transformada por el amor y la misericordia de Dios se refleja en un nuevo pensar, en un nuevo hablar, en un nuevo actuar. Entendemos cuánto nos ama Dios, comprendiendo cuánto nos ha perdonado y de esta manera le alabamos y nos volvemos testigos de que nuestro creador cumple sus promesas.
El mundo a nuestro alrededor se dará cuenta de dónde Dios nos levantó y adonde nos ha traído. Estamos en el refugio seguro, contamos con su presencia para siempre.

4. Alaba a Dios

5. Comparte
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