Necedad
2018-10-15

1. Oración inicial
Señor, en mi corazón quiero guardar tu Palabra para ser entendido y no necio, ser obediente, porque esto es la más pura sabiduría, guíame en el entendimiento de tus principios y permíteme Señor experimentar el mensaje del evangelio cada día de mi vida. Amen.

2. Lee la palabra de Dios
“Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad; No hay quien haga bien. Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios. Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.”, Salmo 53:1-3

3. Reflexiona
La necedad se define como una demostración de poca inteligencia, de ignorancia frente a cierto tema o forma de actuar. Es decir, desconocer la forma correcta de hacer, pensar o actuar. Por esto los filósofos griegos hablaban de conocer el fin último de todas las cosas, antes que caer en necedad. La Biblia en Juan 1:1, define que el fin último de todas las cosas, el logos, o esencia misma del conocimiento, está en la persona de Jesucristo.
En la escritura es revelado por y para fe, este conocimiento profundo de Dios y de cómo por medio de Jesucristo, nos justificó de nuestros pecados, haciéndonos libres de condenación a los que creyéramos en Él.
Al revelarse este gran conocimiento y entregarse a todos nosotros, por medio de la Biblia, nos queda estudiarlo y experimentarlo en nuestras vidas para no caer en la necedad de muchos que consideran este mensaje, como una simple cuestión religiosa, parte de leyendas o mitos antiguos.
El decir, ante tanta revelación, que “no hay Dios”, es caer en la ignorancia, la misma de aquel que sabiendo que hay Dios, no le obedece, ni dispone su vida y su corazón para escuchar el mensaje esencial que puede transformar su vida: “Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;” (1 Corintios 15:3-4 ). Dispongamos nuestra vida para escuchar, para profundizar y para obedecer la revelación del amor de Dios en Cristo y no caigamos en la necedad de decir que no hay Dios.

4. Alaba a Dios

5. Comparte
Puedes compartir este devocional en Facebook, Whatsapp, Twitter y LinkedIn